¿Enredado? ¡Por supuesto! Las pasiones más sublimes son ambiguas y contradictorias. De ahí, por ejemplo, se desprende el hecho de que no puedo sacar tu imagen de mi mente a pesar de no saber nada de tí. No estoy diciendo que estoy obsesionado contigo, ni que repentinamente me he enamorado de tí, porque ninguna de esas afirmaciones es cercana a la realidad. ¡Imagínate que de buenas a primeras hayas tenido la mala suerte de conocer a un acosador! Pues no: lamento informarte que el asunto no es tan emocionante. Simplemente no puedo sacar tu rostro de mi mente. Es como los días en que uno despierta y escucha una canción nueva, y de pronto la tonada se queda impregnada en los oídos durante un mes entero.
Aunque, a fuerza de no caer en un argumento cuyas premisas no sean atinentes con sus conclusiones debido a una falsa analogía, este sentimiento que me embarga va un poco más lejos que un simple estribillo redundante. Retomando tus palabras: "tú sabes lo que quieres, y yo sé muy bien lo que quiero...", y de esto no cabe duda alguna, según mi raciocinio, pero entonces, ¿por qué te incomoda que te escriba versos estando con alguien más?, y, ¿por qué me incomoda tu incomodidad si tú también estás con alguien? ¡Qué psicótico!
Como quiera que sea, a pesar de que a mí me parezca extremadamente exitante, lo más probable es que toda esta disertación en absoluto tenga para tí el carácter de "entretenida", pues habla de las introspecciones más ilógicas e incongruentes provenientes de lo más hondo de mi conciencia, y que en apariencia, han surgido a costa tuya. No es mi intención que sea así y tampoco pienso convertirte en objeto de mi entretenimiento. No intento burlarme de tí ni jugar contigo ni con tu mente o tus sentimientos. Todo pasa dentro de mi cabeza y ahí se queda.
En tu lugar, yo sería más optimista y lo tomaría como un segundo o tercer halago, pues si crees que soy el único loco que se desvela pensando en tí sin conocerte, ¡qué equivocada estás! Yo espero que no sea así y que quien tenga el honor de compartir su amor contigo te lo diga todo el tiempo, pero tal vez sea yo el único loco honesto que se atreva a decirte, rebasando y transgrediendo todo límite y prohibición, que desatas pasiones y deseos con una simple, breve y furtiva sonrisa. ¿Por qué? A mi parecer, debe ser que pareces prohibida e inalcanzable. Si lo eres o no, es tema de otra disertación filosófica.
1 comentario:
Uta... ni qué decir. Las emociones y sentimientos son tan complejos y a la vez tan... ay no sé... son la "bendición" de sentirse vivo.
Me pasó exactamente lo mismo dentro de mis propios términos y mundo alguna vez... y duele... pero a la larga ese recuerdo ¡qué bello es!
Publicar un comentario